5 de diciembre de 2023

A Pluma y Pincel de Julio Izquierdo

Diciembre a la lumbre, leyendo poesía y admirando sus bellos cuadros, la mejor forma de pasar un rato, gracias a este gran poeta y pintor sastaguino.

A MI EBRO


Te escucho y te comprendo, río Ebro,

recostado en la paz de tu mejana.

Pasas grácil, sin prisa, atardeciendo

con un rumor que en ser laúd se afana.

 

Camuflado entre juncos te contemplo, río

y tu voz amorosa me conmueve.

Noto en el pecho un blanco escalofrío

cuando te intuyo en tu matriz de nieve.

 

Mañana estaré en el remanso lento

para charlar contigo frente a frente.

Necesito explicarte lo que siento

cuando me miras con esos ojos verdes.

 

 

A MI GOYA


Te envío Goya, desde mi ternura

un retemblar de intensas emociones,

un corazón repleto de pasiones

y por tu ausencia, un halo de amargura.

 

Tus pinceles marcaron tu andadura

en una España ahíta de cañones

convirtiendo fusiles y oraciones

en un mundo de horror y de locura.

 

En tus cuadros de negro delirante,

tus mendigos resisten su agonía

como último blasón dignificante.

 

Mas el cielo es hermoso todavía

y relumbra en un alba alucinante

porque tu lo dibujas cada día.

 

AL LIENZO EN BLANCO

Al lienzo blanco como la cellisca fría.
Sediento de armonías y ávido de aventuras.


Te burlas de mí, en mis fracasos,
con esa enorme boca rectangular siempre insatisfecha…
Siempre pidiendo más.


Pero yo me burlo de ti
cuando consigo convertirte en mar,
en arboleda, en cielo, en luz.


Cuando consigo que mezas flores
y te convierto en espejo de atardeceres.

Sólo siento que a veces no puedo saciar tu hambre,
no consigo calmar tu sed.

 

AMANECE EN EL EBRO


El Ebro juega a la comba

con los meandros del alba

y la Luna lo contempla,

desde su excelsa ventana.

 

Los árboles se despiertan

cuando la ribera canta,

y los juncos se estremecen

al desperezarse el agua.

 

El cornetín del jilguero

saluda a la madrugada,

y le da los “Buenos Días”

el sol con su voz dorada.

 

El Ebro se torna espejo

donde se peinan las hadas,

y mil pintores etéreos

en su lienzo azul las plasman.

 

Sensaciones que mi mente

revive cada mañana.

Sensaciones que este río

grabó para siempre en mi alma.

 

Cortesía de: Julio Izquierdo

1 de diciembre de 2023

Turismo en Zaragoza (Palacio Condes de Sástago)

 El Palacio de los Condes de Sástago, ubicado en el Coso, uno de los espacios más modernos de la ciudad en el siglo XVI,fue el lugar elegido por don Artal de Alagón y Luna, III conde de Sástago y virrey de Aragón, para construir una de sus casas en Zaragoza para manifestar su inmenso poder político, económico y social.

Fue residencia de reyes (Felipe II, Carlos IV y Mª Luisa de Parma y a Fernando VII), sede de Consejo de Guerra, oficinas del Cuartel General del Ejército de Aragón y residencia del General Palafox hasta 1815, Capitanía General de Aragón y jefatura de policía.

Durante los Sitios de Zaragoza el palacio sufrió grandes destrozos al incendiarse el convento de San Francisco, actual sede de la Diputación Provincial de Zaragoza.

El último conde de Sástago alquiló una parte del palacio al Casino de Zaragoza. El patio del palacio se arrendó también al Café Paris y posteriormente y hasta 1960 al Banco Español de Crédito.

En la planta baja se conserva el local comercial “Casa Zorraquino”famosa por sus chocolates, bombones y guirlache, establecimiento antiguo que aún mantiene el estilo eclecticista y neobarroco que se le dio en 1922, ahora ocupado por la tienda de la Escuela Taller de Cerámica de Muel y las publicaciones de la institución Fernando el Católico.

La fachada de la casa, está realizada en ladrillo, habitual en los edificios históricos de la ciudad dada la escasez de piedra en la zona.

Anímate a descubrir su gran patio renacentista, el zaguán, las escaleras nobles e incluso alguna de sus dependencias y salones, como el Salón del trono. Aunque cerrada normalmente al público, su biblioteca modernista es una de las joyas del palacete. En la actualidad se realizan exposiciones y por sus estancias han pasado obras de Picasso, Dalí o Manuel Viola, entre otros muchos.