30 de enero de 2009

Hernán Cortes

Mi segundo personaje histórico es Hernán Cortes, lo imagináis por un momento capitaneando a unos pocos cientos de hombres y derrotando a los mayas, a los aztecas y conquistando México.
Hay personajes en nuestra historia que me emocionan este es uno de ellos.

HERNAN CORTES
Conquistador español de México


Nació en Medellín, Badajoz, en 1485 y murió en Castilleja de la Cuesta, Sevilla, en 1547.

Procedente de una familia de hidalgos de Extremadura, Hernán Cortés estudió brevemente en la Universidad de Salamanca. En 1504 pasó a las Indias recién descubiertas por Colón y se estableció como escribano y terrateniente en La Española (Santo Domingo). Participó en la expedición a Cuba de 1511 como secretario del gobernador Diego Velázquez, con quien emparentó al casarse con su cuñada y que le nombró alcalde de la nueva ciudad de Santiago.
En 1518 Diego Velázquez confió a Hernán Cortés el mando de una expedición a Yucatán; sin embargo, el gobernador desconfiaba de Cortés, a quien ya había encarcelado en una ocasión acusado de conspiración, y decidió relevarle del encargo antes de partir. Advertido Cortés, aceleró la partida y se hizo a la mar antes de recibir la notificación en 1519.
Con once barcos, unos seiscientos hombres, 16 caballos y 14 piezas de artillería, Hernán Cortés navegó desde Santiago a Cozumel y Tabasco; allí derrotó a los mayas y recibió entre otros regalos, a la india doña Marina, que le serviría como amante, consejera e intérprete durante toda la campaña.
Desobedeciendo órdenes expresas del gobernador Velázquez, fundó en la costa del golfo de México la ciudad de Villa Rica de la Veracruz. Allí tuvo noticias de la existencia del imperio azteca en el interior, cuya capital se decía que guardaba grandes tesoros, y se aprestó a su conquista.
Para evitar la tentación de regresar que amenazaba a muchos de sus hombres ante la evidente inferioridad numérica, Hernán Cortés hundió sus naves en Veracruz. Logró la alianza de algunos pueblos indígenas sometidos a los aztecas, como los toltecas y tlaxcaltecas. Tras saquear Cholula, llegó a la capital azteca, Tenochtitlán, en donde fue recibido pacíficamente por el emperador Moctezuma, que se declaró vasallo del rey de Castilla. La posible identificación de los españoles con seres divinos y de Cortés con el anunciado regreso del dios Quetzalcoátl favoreció quizá esta acogida a unos extranjeros que enseguida se empezaron a comportarse como invasores ambiciosos y violentos.
Entonces tuvo que dejar la ciudad a su lugarteniente Alvarado, para hacer frente a las tropas de Pánfilo de Narváez, enviadas por el gobernador Velázquez para castigar su rebeldía y devolverle a Cuba; Cortés los derrotó en Cempoala y consiguió que se uniese a él la mayor parte del contingente, año 1520. Cuando regresó a Tenochtitlán, encontró una gran agitación indígena contra los españoles a causa de los ataques realizados a sus creencias y símbolos religiosos y de la matanza de sus nobles por Alvarado para desbaratar una supuesta conspiración. Hizo prisionero a Moctezuma e intentó que éste mediara para calmar a su pueblo, sin lograr otra cosa que la muerte del emperador.
Finalmente, Cortés se vio obligado a abandonar Tenochtitlán en la llamada Noche Triste; 30 de junio de 1520, en la que su pequeño ejército resultó diezmado. Refugiado en Tlaxcala, siguió luchando contra los aztecas, ahora bajo el mando de Cuauhtémoc, a los que derrotó en la batalla de Otumba; y, finalmente, cercó y tomó Tenochtitlán en 1521.

Destruida la capital azteca, reconstruyó en el mismo lugar, la ciudad española de México. Dominado el antiguo imperio azteca, lanzó expediciones hacia el sur para anexionar los territorios de Yucatán, Honduras y Guatemala.
Los detalles de la conquista de México, así como los argumentos que justificaban las decisiones de Hernán Cortés fueron expuestos en las cuatro Cartas de relación que envió al rey. En 1522 fue nombrado gobernador y capitán general de Nueva España; nombre que dieron los conquistadores al territorio mexicano.
Sin embargo, la Corona española, ya en manos de Carlos I, practicó una política de recorte de los poderes de los conquistadores, para controlar más directamente las Indias; funcionarios reales aparecieron en México enviados para compartir la autoridad de Cortés hasta que, en 1528, éste fue destituido y enviado a la Península.
En España salió absuelto de todas las acusaciones e incluso fue nombrado marqués del Valle de Oaxaca, además de conservar el cargo honorífico de capitán general, aunque sin funciones gubernativas. De vuelta a México en 1530, todavía organizó algunas expediciones de conquista, como las que incorporaron a México la Baja California entre 1533 y 1539.
Regresó nuevamente a España para intentar obtener mercedes de la Corona por los servicios prestados, para lo cual llegó a participar en una expedición contra Argel en 1540, pero sus reclamaciones nunca obtuvieron plena satisfacción.
Se instaló en un pueblo cercano a Sevilla, en donde reunió una tertulia literaria y humanística. El conquistador de México, impulsado por un gran fervor religioso , aparte de la ambición de honores y riquezas común a todos los conquistadores, fue un hombre culto y con preocupaciones morales inusuales en su entorno, como la de plantearse si era legítimo esclavizar a los indios.
Espero que este personaje histórico cause en los lectores el mismo impacto que me causo a mi cuando lo estudie en profundidad.

Adaptación literaria libre:

27 de enero de 2009

Los nuevos lavaderos de Sástago


¡Quien te ha visto y quien te ve! ¡Lavaderos!
El que se haya asomado a la tapia de los antiguos lavaderos, habrá visto el espectacular cambio que han sufrido en pocos meses. Ni que decir tiene, la alegría que me produce, ver como sitios emblemáticos de nuestro pueblo van cambiando para bien, desconozco si la obra esta terminada. Supongo que no, porque espero que una placa indique la fecha de la reconstrucción, con algo de historia o alguna anécdota curiosa referente a ese punto histórico.
Poco a poco se van adecentando los múltiples monumentos de nuestro pueblo. El Monasterio de Rueda, esta consolidado como una joya del Bajo Aragón. El Tambor, tiene muy buen aspecto. El Fortín tiene buena pinta, va camino de ser un punto de visita obligado cuando se viene a Sástago.
Los Lavaderos, en cuanto se puedan visitar, serán un punto más para que los visitantes vean un trocito de la historia de este pueblo. Para mi gusto, la acequia debería estar protegida en el caso de que se hagan visitas y quizás la tapia que da a los huertos ha quedado un poco baja, pero aun así es espectacular el cambio.
Van aumentando los puntos de visita, ahora solo nos falta adecentar la ermita de la Virgen de Montler y porque no, emprender la reconstrucción del castillo de la Virgen del Pilar. Con ello Sástago se convertirá en un lugar de visita obligada a todos los viajeros en dirección a Teruel o Tarragona, o al revés, hacia Zaragoza por el Bajo Aragón.

Por otro lado, tengo un par de cosillas que denunciar. Si queremos que nuestro pueblo sea lugar de visita obligada de los viajeros, no podemos en ningún caso destrozar nuestro patrimonio y eso se los digo a los jóvenes que son los que tienen que heredar un pueblo, en el que no abundan las empresas y que necesita la visita de gentes que muevan los pequeños negocios que se montan o que están consolidados.
Tenemos que hacer ver a los jóvenes, que no se puede destrozar las cosas bellas que un viajero puede admirar en una plaza, en un rincón de nuestro pueblo, eso no atrae al viajero, sino todo lo contrario, hace que la gente no venga y ademas hable de vándalismo, en lugar de las cosas bellas del pueblo.
- ¡Si, se gastan mucho dinero arreglando y luego lo destrozan y lo pinturrujean todo!.
Sástago no se lo puede permitir y son los jóvenes quienes tienen que asumir esa responsabilidad
Así esta el precioso escudo de Sástago en estos momentos. (Diciembre 2008) Como podréis ver, gran parte de los azulejos están rotos por la acción de los vándalos. Da pena ver como se destrozan sin sentido cosas que embellecen a un pueblo.
Mientras por un lado pedimos a las autoridades que arreglen cosas. Por otro lado se destrozan otras cosas sin ningún sentido ni provecho.

Ojala, cuando el consistorio tenga presupuesto, nos reconstruya la fuente que en su día los vándalos destrozaron, a ver si la nueva perdura en el tiempo.
Ahora, desgraciadamente ni es fuente ni nada, solo recuerda la acción vandálica sin sentido que existe en muchos lugares de Aragón.
Sugiero, que la próxima sea de hierro, quizás así no la rompan.
De todos modos, son más las cosas que nos alegran que las que nos entristecen.
En este año que se acaba, desearos a todos que leéis las Tertulias de la Manqueta que paséis unas felices Navidades y que el próximo año sea mejor que este.


Un fuerte abrazo a todos
Tertulias de la Manqueta